La
Estancia San Antonio perteneció a un
asentamiento Jesuítico que data del año 1730
de donde viene su tradición histórica.
Pertenece a la familia Cornejo Becker desde hace
más de 100 años, quienes abrieron en 1989 sus
puertas para recibir a los huéspedes en forma
personalizada, con la cordialidad ancestral de
los salteños..