Los Parrales 1002  
Tel: 0387-4399422
 

La platería: arte y artesanía en Salta

Orfebrería – platería

mate.jpg (23072 bytes)

Mate y bombilla:
plata 900 fundida y cincelada
Mate: altura 210mm
peso 560 gr.
Bombilla: altura 220mm
peso 115 gr.
Punzon horacio Bertero m
Desde que en 1700 el potosino Fabián Espada vino a instalarse en Salta como platero, el trabajo de la plata y la alpaca (plata baja) es una importante tradición salteña inscripta en el marco de la cultura andina. Importantes artesanos trabajaron el noble metal para hacer tanto ornamentos para las iglesias, como utensilios domésticos y piezas del apero del gaucho.

El área andina tiene una antigua tradición formada por dos vertientes principales: la raíz indígena precolombina y la raíz española y portuguesa traída por los conquistadores. La fusión de ambas da origen a una practica persistente del uso cotidiano y cultural de la plata, y mantiene una ininterrumpida tradición de su factura. La investigación y el conocimiento de esas raíces enriquece la comprensión del quehacer de los plateros, de las formas y de los estilos de las piezas, de los secretos de su fabricación, y de los significados que se adjudicaban a cada forma y a cada detalle decorativo.

Orfebre viene del francés orfevre, y este del latín auri faber, "metalúrgico del oro". Orfebrería es un vocablo documentado desde el siglo XVII, pero la Academia no le dio pase a su diccionario hasta 1899 o 1014. "Platero" y "platero que labra oro" también son expresiones en castellano antiguo. Vienen de plata, del bajo latín, que significaba ‘lamina de metal en general’. El castellano, como el catalán, derivan de plato, que significa ‘chato’; las otras lenguas romances conservaron el latín argentum, explica Corominas. Al parecer, orfebre y platero se están usando indistintamente en la actualidad.

Líneas y estilos

El conjunto de objetos de plata puede agruparse en tres rubros principales: la platería religiosa, la civil y la gauchesca. La platería religiosa abarca no solamente los objetos dedicados al culto y a la ornamentación de imágenes y altares, de los que la Catedral de Salta ofrece bellísimos ejemplos, sino también la extensa variedad de promesas o exvotos y los símbolos de supersticiones. En el rubro civil se incluyen los utensilios domésticos entre los que se destacan los servicios de mesa y los marcos para espejos y retratos. Pero es dentro de lo gauchesco donde la platería salteña forjo su más marcada personalidad, tanto en los elementos de vestimenta del gaucho como en los destinados al caballo.

El trabajo de un platero comienza por la idea de una pieza que se plasma en un diseño, con un dibujo con mas o menos detalles. A partir de alli, se procesa la plata que llega a sus manos en forma de "granalla" (pequeñas gotas de plata ley 1000), fundición, laminado, corte, forjado, armado, cincelado. Hasta terminar con los últimos detalles de la decoración y el pulido del objeto. El artesano repite sus modelos y sus técnicas. Cuando ha conseguido cierta habilidad y cierta capacidad de creación, puede poner su sello, su punzón a cada pieza. A través de la técnica el artesano va buscando su propio estilo, ese conjunto de caracteres que forman el repertorio decorativo de la pieza y que permiten reconocer quien la hizo.