Reproducción de texto incluído en la
contratapa del CD
Buenos Aires, octubre de
1996
Querida Sara:
Pensé muchas formas para empezar,
Sara.Pero
no era sencillo. En fin, finalmente, salió ésta mientras
escucho el sonido claro y profundo, nuevo y antiguo, bello y
fecundo de ALLAQUI.Tus canciones me rozan humanas y
queridas.Tus melodías del alma. Del alma de tu pueblo, de
nuestro pueblo, Sara.
Tu Mamani me estalla en los oidos.Tu
charango y tu guitarra me dibujan tu tierra, el patio de tu
casa, la mirada de tus padres, el dolor del olvido, la
esperanza siempre viva como la vida , como el futuro, como
la gente igual a vos , que no se rinde.
Tu paisaje se me instala enfrente de los
ojos y me puede y me asombra una vez más y me sacude desde
el fondo de la América herida.
ALLAQUI suena y suena y yo te escribo.
Allaquí tiene historia, tiene propuesta, tiene
razones, tiene raza, tiene raiz y te tiene a vos, Sara.
A vos y tu sombrero de alas firmes y tu
ternura increíble y tu acento entrañable. Me emociona
escucharte y escucharlos.Te sé militante del amor a lo que
somos, a lo que fuimos y a lo que seremos, si voces como la
tuya no se callan.
Gracias por ese coraje, Sara. Y por tu
apuesta a la Pachamama y al futuro.
Quiero aclararte, por si es necesario, porqué no me era sencillo
empezar. Era demasiado lo que quería
decirte. Hay una deuda enorme con tu obra. Me siento
responsable de la parte que me toca. Porque a todos y cada
uno nos toca parte de esa deuda, sobre todo si, a pesar de
intentar ensanchar los espacios, esto no se logra. Somos
todos, Sara, los que debemos demandar, exigir, divulgar,
empujar. En que punto, me pregunto a veces, yo he dejado que
me supere la desidia.No lo sé, francamente, no lo sé pero
algo te debo, Sara, eso es seguro.
Tus compañeros de ALLAQUI son talentosos y
sinceros. Que reconfortante es sentirlo. Te abrazo con el
corazón y las palabras y el amor a lo mismo. Seguí tocando,
seguí soñando, seguí creyendo en tu propia fuerza, amiga. No
te rindas. Muchos necesitan tu esperanza, entre ellos yo
misma. Siempre están por nacer nuestras canciones ¿te
acordaá? Y es muy hermoso que así sea. Hasta cada día,
Sara.
Hasta cada día.